Me molesta y me molestará siempre caminar hacia mi casa y tener diariamente un “Mortal Kombat” con la basura. Lo más triste es que la mayoría de las veces mi contrincante me gana todos los rounds. “La mayoría”, porque cuando mi rival es más pequeño en cantidad gano por knock out y lo dejo inmediatamente en el tacho de la basura.
Lo que pasa por mi mente es complejo, no sé a quién culpar, porque en el fondo tengo claro que a los señores que nunca recibieron la educación necesaria que les permita comprender que contaminar es malo obviamente será difícil hacerlos cambiar. Y si este círculo vicioso sigue, ¿cómo terminará mi generación y las futuras?. Además, poco respaldo tenemos, ya que las autoridades que nos “representan” carecen de la conciencia ecológica que necesitamos para mejorar. No legislan adecuadamente, no crean leyes que realmente protejan nuestro medio ambiente, no movilizan proyectos básicos en preservación como reciclaje de basura orgánica e inorgánica y como consecuencia tenemos un tongo de personajes que no hacen más que dejar a un lado todo lo relacionado con Ecología.
Siempre la contaminación es el último eslabón en la pirámide de prioridades como país y realmente me da pena mirar a mi alrededor y darme cuenta que es esto lo que veo reflejado diariamente. Cero reciclaje, cero limpieza, cero medidas para abordar estos temas en conjunto y cero amor propio para cuidar lo que nos dio el origen y por lo único que existimos; nuestro planeta. Que patético ver como nuestro Polo Norte casi no existe, como los osos polares mueren en cantidades enormes por no tener donde vivir y darnos el lujo de matar cuanto animal dejemos sin hábitat. No especificaré en los daños directos al ser humano, porque creo que los sabemos hace bastante tiempo.
Se han creado muchas instituciones a nivel mundial que intentan “legislar por cuenta propia” los abusos del hombre en nuestro planeta, pero muchas veces quedan esperando respuestas porque simplemente no pueden hacer más que esperar que los “grandes personajes que trabajan en busca de una sociedad mejor” se movilizen realmente por crear conciencia, lo único que falta para ver cambios.
En el fondo conciencia va más allá de no botar basura en la calle de vez en cuando, va más allá de fumar cuanta planta nos entregue la Madre Natura y traspasa más límites que “no comprar aerosoles que dañen la capa de Ozono”. Nuestra real conciencia ecológica parte por crear esta misma en el vecino, en el amigo, en la familia o donde podamos revertir este pensamiento que va en pro a nuestra extinción.
Quizás el tema es demasiado complejo, pero como país debemos exigir medidas concretas para preservar nuestro medio ambiente, pero lo más fundamental, necesitamos alimentar nuestra mente con respecto a este tema tan delicado y fundamental, necesitamos un cambio de twich, necesitamos ser limpios para crear cambios que perdurarán para nuestras generaciones futuras.
Me parece insólito escuchar gente decir que no hay medidas realistas que reviertan lo que estamos viviendo, que ya estamos acabados e intoxicados hasta las neuronas en smog, o que es poco relevante y ni siquiera se aborde el tema en un almuerzo como debate. Señores, nos falta altura de miras, nos faltan dedos de frente, nos falta acabar con el consumismo en el que estamos inundados y hace que los “manejadores de la economía” pasen por alto el mínimo respeto hacia nuestro ambiente, hacia nosotros mismos, hacia un todo (no puedo evitar enlazar directamente el sistema económico con el caos ambiental).
Que lástima que seamos unos mediocres incapaces de cambiar ahora nuestra mentalidad e impulsemos a un cambio a nivel de Nación, que lástima que de a poco desaparezcan las estaciones del año, que lástima que millones de animales mueran por culpa de la contaminación (eso nos incluye) y que lástima que pocos lo tomemos como un tema preocupante.
Comparto lo que dijo en algún momento Theilard de Chardin con relación a nuestra sociedad: “Nosotros mismos somos nuestro peor enemigo. Nada puede destruir a la Humanidad, excepto la Humanidad misma.”
Lamentablemente, sus palabras me hacen confirmar mi pensamiento y esto lo vemos reflejado en nuestro diario vivir, siempre ante grandes problemas preferimos verlos desde afuera y cruzarnos de brazos esperando solución como si no existiera nada que acabara con este horror de una vez por todas.
Quizás todo esto nace porque no tenemos amor por nosotros mismos. ¿Significa que somos una sociedad fracasada, que no somos capaces de cuidar nuestra casa y por lo tanto no podemos querer al del lado, ya que cuando esto existe, queremos el bien común?. Me desespero por momentos, no encuentro las respuestas, y el no hacerlo, me hace sentir frustrada, aunque estoy segura que no soy la única que lo piensa. Comienzo a odiar a los que no entienden lo importante de esto y lo preocupante de saber que sus mentes sean frágiles y no tengan un orden de prioridades en donde la Ecología y el cuidado de nuestro planeta debería ocupar los primeros lugares.
Les propongo que miren a los ojos a la gente que quieren y disfruten junto a ellos un lindo atardecer, se mojen juntos bajo la lluvia, caminen por alguna playa, salgan de paseo a algún lugar que los permita aislarse de todo y verán lo terapéutico y hermoso que se siente estar en contacto con lo más primitivo, profundo y esencial de nosotros mismos, ¿quieren que todo eso acabe?. No creo que la respuesta sea un sí, por lo menos yo, no quiero dejar de sentir lo más hermoso que tenemos, la vida.

